#10 Garantizar el acceso universal al sistema de protección social

#10 Garantizar el acceso universal al sistema de protección social

10

Dónde estamos

Argentina ha avanzado de manera significativa en los últimos años en la ampliación de los derechos del niño. La sanción de la Ley de Protección de Integral de Niñas, Niños y Adolescentes y la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño establecen un nuevo paradigma de protección integral y el reconocimiento de los niños como sujetos de derecho plenos. Sin embargo, todavía existen brechas entre el derecho formal y su ejercicio efectivo según el lugar donde nacen y las características sociolaborales de sus hogares.

En el país, al igual que en el resto de América Latina, la pobreza se encuentra infantilizada: un 22,3% de los niños de entre 0 y 4 años vive en hogares con necesidades básicas insatisfechas, frente al 12,4% de la población en general1. La pobreza infantil es un fenómeno multidimensional: incluye privaciones de recursos materiales, espirituales y emocionales necesarios para vivir y desarrollarse. Además, es un fenómeno dinámico: los individuos y los hogares pueden salir y entrar en la pobreza, por lo que es necesario considerar tanto la situación actual como los factores que pueden determinar una situación futura de pobreza.
Las prestaciones de protección social como la Asignación Universal por Hijo para Protección Social y la Asignación por Embarazo han sido las políticas más relevantes destinadas a la niñez a nivel nacional, representando en la actualidad el 0,5% del PBI. Si bien han generado una importante contribución a las condiciones de vida de 3,6 millones de niños, adolescentes y sus familias, se estima que el 13,1% de los niños no está incluido en la normativa, mientras que el 12,4% (1,5 millones de niños) no está todavía cubierto2.

PEDILE A

Para seguir avanzando

Para afrontar el desafío de alcanzar una auténtica universalidad en la cobertura del sistema de seguridad social para niños, niñas y adolescentes es necesario remover las barreras existentes en los mecanismos de coordinación dentro y entre los sectores afectados. Es también necesaria la inclusión de otros grupos poblacionales como los hijos e hijas de trabajadores autónomos, los monotributistas, y los niños de familias migrantes, entre otros.

También es deseable disponer de una medición continua de la incidencia de la pobreza infantil que tenga en cuenta todos los determinantes y su multidimensionalidad, así como expandir la cobertura del Certificado Único de Discapacidad en los casos de niños, niñas y adolescentes con discapacidad.


1* INDEC, 2010.
2* ENAPROSS, 2014.