#11 Incrementar la inversión social en Infancia, especialmente en poblaciones vulnerables

#11 Incrementar la inversión social en Infancia, especialmente en poblaciones vulnerables

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Dónde estamos

La inversión social, incluyendo la dirigida a la niñez, ha sido la principal prioridad en el país (tanto a nivel nacional como provincial) en los últimos años. En 2014 representó más de la mitad de todo lo invertido por la administración nacional.

La Convención sobre los Derechos del Niño incorporada a la Constitución Nacional, plantea la obligación de los Estados de asegurar la progresiva realización de los derechos de la niñez “hasta el máximo de los recursos que dispongan”. Lograr esto requiere de la protección, el incremento y el monitoreo de los recursos públicos dirigidos a la infancia mediante acciones que garanticen una asignación presupuestaria suficiente, equitativa y eficaz.

Como producto de una decisión política sobre cómo se asignan y utilizan los recursos públicos, el presupuesto es una expresión concreta de las prioridades del país. Pero el primer paso para proteger este tipo de inversión es conocerla. En este sentido, siete provincias del país están monitoreando actualmente las diferentes asignaciones del presupuesto destinadas a la niñez, buscando generar consensos acerca de la necesidad de invertir en los niños y niñas, utilizando los presupuestos como herramientas para el cumplimiento de los derechos de la niñez.

Más allá de los avances, entonces, persisten desafíos para contar con más y mejor información a nivel nacional y reducir las significativas brechas entre las distintas provincias. Por ejemplo, la inversión realizada en un niño que reside en el sur del país es 5 veces mayor (exclusivamente en términos de inversión) que la que se asigna a otro niño que habita en el noreste argentino1

PEDILE A

Para seguir avanzando

Para superar estos desafíos es necesario contar con instrumentos de monitoreo, análisis y planificación de la inversión dirigida a la niñez tanto a nivel nacional como provincial que permitan una mejor asignación presupuestaria y orientación de las políticas públicas, teniendo en cuenta además de su tendencia, su distribución precisa para las áreas cruciales, su eficiencia y su impacto, permitiendo valorar los progresos y señalar las debilidades para una adecuada toma de decisiones.

Resulta prioritario “blindar” los recursos para la inversión social, garantizando que los niños, niñas y adolescentes no se vean afectados en los momentos de desaceleración o decrecimiento económico.

Finalmente, sería deseable, además, incrementar en un 10% la participación de la inversión social destinada a la niñez consolidada (nivel nacional más provincial) en el gasto público total, apoyando particularmente a las provincias más desfavorecidas, para lograr un proceso de convergencia que mejore significativamente la equidad de las asignaciones en todo el país.


1* UNICEF 2014.