#8 Prevenir el embarazo no planificado en adolescentes

#8 Prevenir el embarazo no planificado en adolescentes

08

Dónde estamos

En Argentina existen leyes y programas que trabajan sobre la prevención de los embarazos no deseados y la transmisión de enfermedades de transmisión sexual, como el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable. Sin embargo, la tasa de fecundidad adolescente en la actualidad muestra un aumento acumulado de 8% en los últimos 20 años.

Los recién nacidos de madres adolescentes representaron un 15,5% del total de nacimientos a nivel nacional en 2013, y superaron el 20% en las diez provincias del Noreste y Noroeste. De los 114.125 bebés nacidos de madres adolescentes, 3.261 tienen mamás menores de 15 años. Este número representa el 0,4% del total de nacimientos, porcentaje que, si bien es reducido, tiene una profunda gravedad no solo desde la perspectiva de la propia “niña madre” y su hijo o hija, sino también desde la perspectiva sanitaria, social, legal y jurídica por las consecuencias e implicancias de un embarazo a tan temprana edad. Además, gran parte de estos casos se deben al abuso sexual contra las niñas por lo que es necesario trabajar articuladamente con los servicios de protección, educativos y con la justicia para mejorar los canales de denuncias y el acceso a la justicia de las niñas víctimas.

Los contextos de vulnerabilidad y el nivel educativo son determinantes centrales: el 35% de esas madres adolescentes solo completó la educación primaria1.

La evidencia ha demostrado que los principales obstáculos que afectan el acceso a los servicios de salud de los adolescentes están relacionados con las brechas de género y equidad, las barreras culturales (generalmente porque en los servicios no los consideran como sujetos de derecho, y les exigen la presencia de familiares adultos), la baja participación. la baja demanda de servicios de calidad por parte de los jóvenes y la falta de enfoques intersectoriales para promover su salud y su bienestar.

PEDILE A

Para seguir avanzando

El desafío de dotar a los y las adolescentes, especialmente los que se encuentran en mayor desventaja, con un modelo de salud amigable y validado todavía está pendiente. Para esto, sería necesario contar con información confiable, verificable y segmentable de la tasa de fertilidad adolescente y el porcentaje de adolescentes que cuenta con prestaciones de servicio de salud.

Es también prioritario fomentar la participación de las y los adolescentes en la planificación y evaluación de los servicios de salud que los atienden, así como trabajar en la promoción y protección de sus derechos y en analizar los factores determinantes que conducen a embarazos en edades tempranas.


1* Estadísticas vitales 2013. DEIS (Dirección de Estadísticas e Información de Salud), Ministerio de Salud de la Nación.